Medicina General Integral: una disciplina trascendental en la educación médica superior
CARTA AL EDITOR

 

Medicina General Integral: una disciplina trascendental en la educación médica superior

 

Comprehensive General Medicine: a transcendental discipline in higher medical education

 

 

Ana Ivis Manso López, Lourdes María Jaime Valdés, Ángel Luis García Ferreiro

Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.

 

 

Sra. editora

El objetivo de la presente carta es comunicar el criterio de los autores con relación al papel significativo de la disciplina Medicina General Integral (MGI) dentro de los estudios médicos, y ponderar su presencia en la atención primaria de salud en Cuba, país que cuenta con un sistema de salud organizado, incluyente y destinado a garantizar la salud del pueblo cubano desde su atención a la comunidad.

La MGI tiene por objeto de estudio el proceso salud-enfermedad en la persona, los grupos humanos, la familia y la comunidad y desarrolla variantes de aplicación del método científico según el objeto de trabajo: el método clínico, la terapia familiar y el método epidemiológico.

"El médico de la familia está más comprometido con la persona que con un conjunto particular de conocimientos, un grupo de enfermedades o algunas técnicas especiales. Este compromiso no termina con la curación de la enfermedad, la conclusión del tratamiento o la incurabilidad de una condición".1 Es un profesional integral que maneja el ciclo vital de la familia y es capaz de prevenir o diagnosticar tempranamente las diferentes crisis, así como interpretar los sentimientos de culpa que en ocasiones afectan a los miembros de la familia, de forma transitoria o no, participa en su solución y solicita la ayuda de otros especialistas cuando es necesario.

La medicina familiar es un híbrido, mezcla de arte y ciencia. Todos coincidimos en que es integral. No se puede negar que su componente biomédico es cada vez más preciso, como tampoco se pueden obviar lo social y lo psicológico.2

Sin entrar en discusiones filosóficas y considerando que en los últimos años el número de disciplinas científicas que contribuyen a la MGI ha aumentado y seguirá en ascenso, se puede plantear que más que un arte práctico puede considerarse una ciencia aplicada y humanista; no es una ciencia pura, ocupa un lugar intermedio entre la ciencia y el arte; este último se enriquece cada vez más con el estudio de la conducta humana.

La MGI con su enfoque sistémico y como disciplina horizontal en interacciones con otras, puede ser considerada la transdisciplina encargada del cuidado de la persona, involucrada en su familia, la comunidad y el ambiente. No puede verse como una sumatoria aislada de conocimientos de diferentes especialidades, en realidad es una interrelación de estos, ya que su "cuerpo" está determinado por las esencias de las diferentes especialidades y reconoce cuándo una atención más especializada es necesaria.3 Al médico general integral corresponde desarrollar el enfoque higiénico, clínico-epidemiológico y social en los problemas de salud de la comunidad, además de tener en cuenta la interacción de los factores individuales de la familia, comunitarios y ambientales en el proceso salud enfermedad y la influencia del estado de salud de la población en dicho proceso.

Rudolf Virchow, referenciado por Álvarez Sintes,2 estaba seguro de que la medicina clínica por sí sola no podía resolver los problemas de salud de la población; era necesario darle un enfoque social para lograr un impacto efectivo, y por eso dijo su famosa frase: "La medicina es una ciencia social y la política no es más que la medicina en gran escala", con la cual coincidimos los autores de esta carta.

El enfoque social y humanista de la MGI en Cuba tiene en cuenta el desarrollo histórico de la medicina familiar en el mundo y particularmente en los escenarios de la atención primaria de salud. Se enfatiza en los valores como pautas que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona, así como el proceso de valoración del ser humano. También se destaca la aplicación de los principios éticos en las funciones del médico familiar cubano y la importancia de estos en su práctica profesional.4

 

Declaración de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Díaz Novás J, Gallego Machado BR. Aforismos, proverbios, lemas y consejos. Rev Cubana Med Gen Integr [Internet]. 2004 [citado 17 Sep 2018];20(2):[aprox. 5 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252004000200015&lng=es

2. Álvarez Sintes R. Ciencia y arte de la Medicina General Integral. En: Álvarez Sintes R, Díaz Alonso G, Salas Mainegra I, Lemus Lago EM, Batista Moliner R, Álvarez Villanueva R, et al. Temas de medicina general integral. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2014.

3. Castro Bosch M, Espinosa Rodríguez R. Lo social en el currículo de formación de profesionales de la salud. Educ Med Super [Internet]. 2012 [citado 4 Ene 2018];26(3):[aprox. 9 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412012000300010&lng=es

4. Vázquez Sarandeses JE, Montoya Rivera J, Almaguer Delgado AJ, García Céspedes ME. La formación profesional en medicina general integral: una mirada crítica sobre la relación médico-paciente. MediSan [Internet]. 2014 [citado 4 Ene 2018];18(10):[aprox. 10 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1029-30192014001000020

 

 

Recibido: 5 de enero de 2018.
Aprobado: 21 de septiembre de 2018.

 

 

Ana Ivis Manso López. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: anaiml@infomed.sld.cu

 

 

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