Las sociedades científicas y su responsabilidad en la comunicación de la ciencia

Santa Clara, sep.-dic.

 

EDITORIAL

 

Las sociedades científicas y su responsabilidad en la comunicación de la ciencia

 

The scientific societies their responsibility in the communication of sciences


Palabras clave: Sociedades científicas, comunicación, ciencia, educación médica.
Key words: Scientific societies, communication, sciences, medical education.

 

“En la ciencia el reconocimiento se concede al hombre
que convence al mundo, no a aquel a quien se le ocurre la idea".

William Osler.

Las sociedades científicas médicas actuales son herederas de una antigua tradición, pues desde épocas remotas el conocimiento científico fue creado por grupos de hombres dotados de una especial inquietud intelectual y conservado en documentos escritos, algunos con una antigüedad de más de 4 000 años.1

Luego, las universidades medievales fueron responsables de la conservación de estas obras y del fomento de la actividad científica; y en el Renacimiento, la labor científica fue compartida por instituciones constituidas por aquellos que se interesaban en el intercambio de sus conocimientos, denominadas desde entonces sociedades científicas.2 En el siglo XVII se hace evidente la creación de este tipo de sociedades, así como el problema de la autoridad y legitimación en el conocimiento, a partir de entonces la ciencia empezó a organizarse y a reconocerse su desarrollo ligado directamente a un fuerte sentido de comunidad.3

Una sociedad científica es una asociación de especialistas o eruditos de una rama del conocimiento o de las ciencias en general que les permite reunirse, exponer los resultados de sus investigaciones, confrontarlos con los de sus colegas, especialistas de los mismos dominios del conocimiento y difundir sus trabajos a través de una publicación especializada.4

La revolución científico-técnica que se asiste en la actualidad, y de la cual forma parte importante la información científica y las tecnologías de la información y la comunicación, requiere que los profesionales de la salud estén dotados de las aptitudes y habilidades en el uso de la información científica en todos sus soportes, especialmente la colosal Internet.5

Estas nuevas circunstancias demandan una reflexión obligada acerca del papel que deben asumir estas agrupaciones respecto a la difusión y colaboración científica, puesto que deben emplearse nuevas vías para el desarrollo de las actividades de la ciencia, tecnología e innovación.

En Cuba, las sociedades científicas deben contribuir al desarrollo de la investigación y la aplicación de los logros de la ciencia y la técnica, y las adscritas al Ministerio de Salud Pública, favorecer la elevación del nivel de salud de la población hacia estadios cualitativamente superiores, y colaborar en la divulgación de los principales logros científico-técnicos, introducción de tecnologías avanzadas y nuevos métodos profilácticos y terapéuticos en el ámbito de su especialidad.6 El Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud es el órgano encargado de coordinar y asesorar las actividades científicas e investigativas de las diferentes especialidades de las ciencias médicas, y mantiene una estrecha vinculación con todos los Consejos Provinciales de Sociedades Científicas de la Salud.6

Ellas cuentan con un portal donde se registran aspectos organizativos y otros temas de interés, al cual puede accederse en la dirección: http://www.sld.cu/sitios/socientificas/

En la época actual, la rápida evolución del conocimiento ha motivado el surgimiento en el mundo de innumerables ramas o vías de desarrollo, de extensión y complejidad variable.7-9 Las sociedades científicas constituyen el ámbito idóneo para la materialización de esta necesidad como procedimiento por excelencia para su expansión.

Ellas tradicionalmente se han ocupado de organizar actividades que garanticen el debate sobre los aspectos de mayor trascendencia y actualidad en su área del conocimiento, y establecen vínculos con sociedades análogas extranjeras y con aquellas nacionales que les sean afines para favorecer el intercambio científico-técnico y cultural de su disciplina científica, además de propiciar la realización de actividades de superación y facilitar el acceso a información científico técnica actualizada a sus miembros.
 
Pero en el mundo actual, la óptima comunicación de la ciencia está ligada al correcto uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como vía poderosa de acceder a los adelantos científicos,9,10 por ello los responsables en la dirección de estas comunidades tienen que emprender acciones  de superación para desarrollar la capacidad de sus integrantes en cuanto a saber buscar, evaluar, interpretar y utilizar la información en cualquiera de sus formas; especialmente la digitalizada.5

Otra tarea que deben acometer es la recopilación de los resultados más novedosos del quehacer investigativo de su comunidad y las experiencias de sus mejores prácticas, para depositarlos en espacios a los que puedan acceder los profesionales de su comunidad científica, y de otras análogas, por ello deben seleccionar varios canales de difusión con estos propósitos.10

La edición de revistas científicas como órgano oficial de comunicar su producción científica constituye una vía idónea para satisfacer este reclamo, por ello estas agrupaciones intencionan la organización de publicaciones seriadas centradas en temas distintivos de su disciplina científica.

Pudiera decirse que estos aspectos no resultan novedosos para estas comunidades; sin embargo, en la actualidad la obtención de una óptima comunicación de la ciencia requiere de profesionales capaces de utilizar la información en cualquiera de sus formas; especialmente la digitalizada, y ser capaces de encontrar información significativa, que implica clasificar, separar y seleccionar datos relevantes y fidedignos e incorporarlos a sus conocimientos, pero también deberá convertir la información en conocimiento, y ser protagonistas y colaboradores en este quehacer.11

Algunas de estas ideas están reflejadas en el editorial del número anterior de esta revista, donde se expresaba que las comunidades científicas  tenían la impostergable necesidad de emprender una acertada gestión del conocimiento, como condición necesaria del quehacer universitario en estos tiempos.12

Luego estas agrupaciones de carácter científico deben contribuir al desarrollo de la investigación y la aplicación de los logros de su ciencia, mediante la organización de actividades para el debate, propiciar la permanente actualización de su disciplina científica y en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación; además deben crear fondos documentales donde se registren los resultados de su quehacer investigativo y las experiencias de las mejores prácticas de sus miembros, así como la edición de revistas científicas que los representen y les permitan darse a conocer ante la restante comunidad científica.

Por ello los responsables de sus juntas directivas deben enfatizar en estos elementos:

  • Presencia de espacios para el debate científico. (DC)
  • Preparación escalonada de sus miembros mediante acciones de superación centradas en su disciplina científica y en el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación. (PP)
  • Localización de los profesionales con experiencia en determinadas áreas y ofrecer vías para acceder a ellos, incentivarlos para que comuniquen los resultados de su quehacer investigativo y las experiencias acumuladas para desempeñarse ante problemas surgidos en su comunidad, y depositar esta producción en fondos documentales. (GC)
  • Favorecer la difusión de los resultados de su quehacer investigativo y sus mejores prácticas mediante los diversos soportes existentes. (V)
editorial

Sin duda, los dos últimos rubros merecen una mayor atención por parte de quienes dirigen estas agrupaciones, lo que significa que deben obtenerse resultados concretos respecto a la identificación de los expertos por áreas, la creación de bases de datos sobre temas específicos, donde a diferencia del anterior, se accede directamente al conocimiento, y la comunicación de las “mejores prácticas” donde sus miembros ofrecen resultados positivos ante los problemas surgidos y aplicados dentro y fuera de la institución.

Algunas experiencias del Capítulo de la Sociedad de Educadores en Ciencias de la Salud de Villa Clara.

Desde su creación en 1995, en el entonces Instituto Superior de Ciencias Médicas “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”, este capítulo despliega acciones encaminadas a elevar el desarrollo científico pedagógico de su claustro y garantizarle una mayor apertura de los miembros de su comunidad hacia otros espacios universitarios de la educación superior, mediante las diversas actividades científicas de carácter nacional, territorial e institucional que ejecuta; se ha caracterizado por alcanzar, de manera sostenida, resultados destacados en los balances anuales del Consejo Científico Provincial al cual está adscrita.

En el 2005 se selecciona su segunda directiva y se establece entre las prioridades del capítulo: efectuar eventos de carácter nacional y territorial para ampliar su radio de acción, incrementar sus potencialidades de colaboración con otros Centros de Educación Superior (CES) y compartir  experiencias de este quehacer en ambas direcciones.

También se han instituido diversos reconocimientos para estimular a los educadores destacados en su labor desde aristas diferentes, entre ellos merece citarse la “Distinción Ricardo Jorge Oropesa” que constituye el de mayor relevancia que se confiere,  por cuanto este excelente profesional jugó un papel trascendental en el surgimiento de este centro y en su consolidación desde el punto de vista académico.

Se han efectuado diversos eventos de carácter nacional (Edumecentro 2006, Villalingua 2006, 2008 y 2010), Edumecentro 2007, de categoría territorial, y otros de nivel institucional, como los talleres de “Historia y Desarrollo de la Educación Médica en Villa Clara” y los eventos de Estomatpedagogía, además realiza sesiones científicas de forma conjunta con las cátedras honoríficas y con el Centro Provincial de Información Científica de este centro de altos estudios. En estos momentos está inmersa en los preparativos de Edumecentro 2011, con motivo de celebrarse el 45 aniversario de la docencia médica en la región central de Cuba.

Estas actividades han garantizado la presencia de un clima de intercambio de experiencias en el campo de la educación médica, y la búsqueda de soluciones a las diversas problemáticas surgidas durante el acontecer de los procesos formativos en sus diferentes escenarios docentes. La tabla 1 muestra la relación de estas actividades.

Tabla I. Relación de eventos realizados según categoría.

Nombre del evento

Categoría

Edumecentro 2006

Nacional

Primer Taller de Historia y Desarrollo de la Educación Médica. 2007

Institucional

Villalingua 2006

Nacional

Edumecentro 2007

Territorial

Estomatpedagogía 2007

Institucional

Villalingua 2008

Nacional

Estomatpedagogía 2008

Institucional

Villalingua 2010.

Nacional

 II Taller “Historia y Desarrollo de la Educación Médica en Villa Clara”
“Primer encuentro  de egresados y estudiantes de la Maestría en Educación Médica  de Villa Clara”  2011

 

Institucionales

Existe una estrategia de preparación pedagógica escalonada que abarca cursos básicos, diplomados, actividades metodológicas, y la Conferencia Científico Metodológica que celebra cada dos años la universidad; la maestría en Educación Médica que se ejecuta desde el año 2002, constituye un peldaño superior de esta estrategia. Los miembros de este capítulo han tenido la oportunidad de asistir a las diversas actividades de preparación en el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación que brinda el Centro Provincial de Información Científica de esta provincia.

Se cuenta con diversos productos tecnológicos que divulgan los resultados del quehacer científico de sus educadores, entre los que pueden citarse las memorias de los eventos realizados (Edumecentro 2006 y 2007, Villalingua 2008 y 2010), el Compendio de términos de la educación médica en formato digital, la multimedia “Historia y Desarrollo de la Educación Médica en Villa Clara, y el “Blog de la Educación Médica en Villa Clara”, como primera experiencia de esta comunidad de educadores  en el empleo de una tecnología dinámica disponible en Infomed. Este último dejó de funcionar por dificultades ajenas a la dirección del capítulo.  Se muestran algunas imágenes de las portadas de tres de ellos:

editorial

La constitución oficial del Grupo de Desarrollo de la Educación Médica en Villa Clara en el 2003, concreta la intención de agrupar a los profesionales por áreas de experiencia, propiciar el desarrollo de cada vertiente y depositar los resultados de su labor en fondos documentales. Diversos factores obstaculizaron su posterior desarrollo; no obstante, es una tarea necesaria de retomar ante los reclamos de emprender una acertada gestión del conocimiento.

La edición de la revista EDUMECENTRO, como órgano oficial de difusión de los educadores en ciencias de la salud del territorio central de Cuba, fue otra tarea acometida para la comunicación de la ciencia, su nombre surge como forma de perpetuar el vocablo que identifica a los diferentes cónclaves celebrados para festejar los aniversarios del inicio de la docencia médica en la región central del país. En ella se divulga información científica sobre temáticas relacionados con los aspectos históricos y el desarrollo alcanzado durante la labor docente e investigativa, la experiencia de sus prácticas educativas y su impacto en los procesos universitarios de las ciencias médicas.

La revista cuenta con el respaldo de la Sociedad de Educadores en Ciencias de la Salud de Cuba y es la segunda en editarse con este perfil, luego de la prestigiosa Revista de Educación Médica Superior de La Habana.

La existencia de diversas áreas impulsan el avance de la educación médica, como área del conocimiento, y constituyen una fortaleza en este centro de estudios superiores, entre ellos se encuentran: la creación del Capítulo de la Sociedad Cubana de Educadores en Ciencias de la Salud en Villa Clara (1995), maestría en Educación Médica (2002), nombramiento del Grupo de Desarrollo de la Educación Médica (2003), constitución de la Cátedra de Pedagogía (2004), edición de la revista EDUMECENTRO (2009), y creación de la filial de la sociedad de Pedagogía en esta institución (2010). La siguiente figura permite apreciar la forma escalonada en que surge cada área.

editorial

Se han expresado algunas ideas  que reflejan la necesaria transformación del quehacer de las sociedades científicas respecto a la difusión y colaboración científica, ante los reclamos de la sociedad llamada del conocimiento, donde resulta esencial la interconexión entre las cuatro áreas clave propuestas: espacios para el debate científico (DC), preparación escalonada y permanente (PP), establecer red de expertos y crear fondos documentales (GC), y ofrecerle visibilidad al quehacer de sus miembros (V).

Se han mostrado algunas  experiencias del Capítulo de la Sociedad de Educadores en Ciencias de la Salud de Villa Clara respecto a su empeño por desplegar una comunicación de la ciencia acorde con los reclamos actuales, no obstante hay que emprender nuevas tareas y vencer las dificultades surgidas, que solo serán realidad si se convierten en tareas de todos; por ello, desde mi posición como presidenta del capítulo, exhorto a sus miembros a convertirse en verdaderos protagonistas en esta faena.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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    http://www.madrimasd.org/blogs/CTSiberoamerica/2011/10/04/131689
  2. Chinchilla-Rodríguez Z. Redes de colaboración científica: análisis y visualización de patrones de coautoría. ACIMED [Internet]. 2010 [citado 7 Oct 2011];11(4):[aprox. 3 p.]. Disponible en:
    http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1024-94352010000400006&lng=es&nrm=iso&tlng=es
  3. Blog de la Biblioteca del Centro Descartes [Internet]. Argentina: Biblioteca del Centro Descartes; 2011 [citado 3 Oct 2011]. Disponible en:
    http://bibliotecadelcentrodescartes.blogspot.com/
  4. Wikipedia. Sociedad científica [Internet]. 2011 [citado 1 Oct 2011]. Disponible en:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_cient%C3%ADfica
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    http://cinfo.idict.cu/index.php/cinfo/article/view/268
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    http://www.sld.cu/sitios/socientificas/
  7. Antonio Romilio T, Adianez Taboada Z. La gestión universitaria del conocimiento, la ciencia y la innovación tecnológica. Rev Cubana Educ Sup. 2006;25(1):99-115.
  8. Nuñez Jover J. Posgrado. Gestión del conocimiento y desarrollo social: nuevas oportunidades. Rev Cubana Educ Sup. 2006;26(3):74-86 .
  9. Martín Sabina E. La sociedad del conocimiento y las instituciones de educación superior en América Latina y el Caribe: ¿oportunidad o amenaza? Rev Cubana Educ Sup. 2006;26(3):3-12.
  10. López Falcón A. La alfabetización en información como componente de la formación de profesionales en la universalización de la educación superior: estudio de caso. Rev Cubana Educ Sup. 2006;25(1):5-19.
  11. Díaz Velis Martínez E, Rodríguez Méndez L, González Gómez Y. Blog de la educación médica en Villa Clara. Una experiencia de colaboración en red. EDUMECENTRO [Internet]. 2009 [citado 4 Oct 2011];1(3):[aprox. 5 p.]. Disponible en:
    http://www.revedumecentro.sld.cu/index.php/edumc/article/view/33/71
  12. Díaz Velis Martínez E. Sociedad científica y gestión del conocimiento, otra oportunidad del quehacer universitario. EDUMECENTRO [Internet]. 2011 [citado 4 Oct 2011];3(2):[aprox. 3 p.]. Disponible en:
    http://www.revedumecentro.sld.cu/index.php/edumc/article/view/114/231

 

Esther Díaz Velis Martínez
Presidenta del Capítulo de la Sociedad Cubana de Educadores en Ciencias de la Salud en Villa Clara. Cuba.
Especialista de I y ll Grados en Psiquiatría Infanto Juvenil. Máster en Educación Médica. Profesora Consultante. Universidad de Ciencias Médicas. Villa Clara. E-mail: estherdm@infomed.sld.cu



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