Becas de investigación Henrich Quincke: un mundo maravilloso de puertas estrechas
CARTA AL EDITOR

 

Becas de investigación Henrich Quincke: un mundo maravilloso de puertas estrechas

 

Henrich Quincke research scholarships: a wonderful world of narrow doors

 

 

Jesús Ignacio Medina-Morales, Yoandri Orozco Martínez, Lissett Ferrer Orozco

Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.

 

 

Sra. editora:

El proceso investigativo regular para un estudiante de ciencias médicas en Cuba solo concibe un ciclo de eventos dirigidos por la universidad y las organizaciones estudiantiles. Si bien el desarrollo se logra y la experiencia se adquiere, continúa siendo deficiente el desarrollo que debe tener en materia de ciencias.1

Una de las pocas estrategias que se han implementado en este sentido son las becas de investigación Henrich Quincke, las cuales arriban este 2018 a su séptima edición. Su principal objetivo, según su creador el ilustre profesor Dr.C. Alberto Juan Dorta Contreras, va más allá de capacitar a estudiantes en cuanto a trabajo de laboratorio, cálculos de síntesis y análisis de modelos de proteínas; está encaminado a mostrar el estado actual de la ciencia a nivel nacional e internacional, vincular los estudiantes con la investigación y darles los instrumentos necesarios para que estos se incluyan dentro de su proceso de formación, en aras de la calidad científica.1

Cuando en 2012 el profesor Dorta propuso crear las becas al pequeño colectivo de investigadores de Laboratorio de Líquido Cefalorraquídeo (Labcel), no imaginaba que estas fueran a ser tan bien acogidas por todos los estudiantes del país, e incluso el extranjero.2

Se hace imprescindible resaltar entonces algunas peculiaridades de este curso de verano, que lo hacen único en Cuba y en otros países:

  • El tema que se aborda parte de los resultados obtenidos previamente por el colectivo de Labcel sobre la base de un proyecto internacional que incluye al Laboratorio de Neuroquímica de la Universidad Georg August de Göttingen, Alemania, y el Laboratorio de Inmunología de la Universidad de Aarhus, Dinamarca.
  • Se les suministran a los estudiantes los datos primarios y las herramientas metodológicas para que puedan sacar conclusiones y llegar a los resultados ûnales.
  • Se les ofrecen demostraciones y conferencias por distintos especialistas tanto de Labcel como de otras instituciones para que puedan abrir su horizonte como futuros investigadores, así como rudimentos en cienciometría.2

Cada verano, Labcel abre sus puertas a los seleccionados para adentrarlos en el mundo de la investigación; y sus profesores, sin dejar a un lado sus obligaciones asistenciales, asumen con responsabilidad la tarea, aportando un cúmulo de conocimientos y herramientas imprescindibles para el futuro desempeño profesional de sus pupilos, pero debido a las condiciones tan pequeñas que presenta el laboratorio y con el objetivo de que cada becario desarrolle todas las habilidades propuestas por el programa, se escogen solo los 14 mejores.1,3 Teniendo en cuenta que la cifra de solicitantes cada año supera los 100, es evidente que, para la mayoría, las puertas para el maravilloso encuentro con la ciencia abierta quedan cerradas.

En Cuba, las universidades de ciencias médicas poseen un alto número de profesionales con grado científico y títulos académicos, mientras que los centros de investigación, si bien son más numerosos en La Habana, existen en todas las provincias,4 sin embargo, aún no se dispone de más cursos de investigación en verano para los estudiantes de ciencias médicas interesados en esa opción. Constituye la intención de los autores de esta carta que se propague tan novedosa forma de transmitir enseñanzas en la investigación científica a todos los centros de educación médica superior del país, lo cual pudiera representar el mayor impacto de la mencionada beca, lo que sin lugar a dudas repercutiría favorablemente en los estudiantes.4

Se impone reflexionar al respecto tomando como referente estos 6 años de experiencia educativa y su influencia entre el estudiantado, y honrar las palabras de Martí5 cuando expresó: "Debe hacerse en cada momento lo que en cada momento es necesario".

 

Declaración de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. García-Rivero AA, González Argote J. Formas de hacer ciencia. Educ Med [Internet]. 2017 [citado 25 Dic 2017];18(3):[aprox. 3 p.]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1575181316300390

2. Dorta-Contreras AJ. Ciencia abierta para estudiantes de medicina: becas de investigación Quincke. Educ Med [Internet]. 2017 [citado 25 Dic 2017];18(149):[aprox. 2 p.]. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-educacion-medica-71-articulo-ciencia-abierta-estudiantes-medicina-becas-S1575181316301280

3. Medina-Morales JI. Alumnos ayudantes: futuros cuadros científicos-pedagógicos y de especialistas en Cuba. Educ Med [Internet]. 2017 [citado 25 Dic 2017]; 30(20): [aprox. 2 p.]. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-educacion-medica-71-articulo-alumnos-ayudantes-futuros-cuadros-cientificos-pedagogicos-S1575181317300554

4. Hernández-Negrín H. Beca de investigación Henrich Quincke: ¿se puede multiplicar en Cuba? Educ Med [Internet]. 2017 [citado 25 Dic 2017];18(2):[aprox. 2 p.]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1575181316300948

5. Valdés Galarraga R. Diccionario del pensamiento martiano. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales; 2012.

 

 

Recibido: 15 de enero de 2018.
Aprobado: 15 de junio de 2018.

 

 

Jesús Ignacio Medina-Morales. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: jesusmm@edu.vcl.sld.cu

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