Algunas reflexiones acerca de la formación de valores en estudiantes de Enfermería

Santa Clara, may.-ago.

 

COMUNICACIÓN

 

 

Algunas reflexiones acerca de la formación de valores en estudiantes de Enfermería

 

Reflections towards the formation of values in Nursing students

 

 

Dora Yanes DíazI; Obdulia del C Pereira RuizII; Hilda Elisa Pérez SilverioIII

I Especialista de I Grado en Psiquiatría. Máster en Psicopedagogía. Asistente. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente. Villa Clara, Cuba.
II Especialista de I Grado en Psiquiatría. Máster en Medicina Natural y Tradicional. Profesora Consultante. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente. Villa Clara, Cuba.
III Especialista de I Grado en Psiquiatría. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente. Villa Clara, Cuba.


Palabras clave: Valores, Enfermería Emergente, educación médica.
Key words: Values, Emergent Nursing, medical education


 

El sistema de valores que cada persona posee está directamente vinculado a las formas de vida de la sociedad. De ahí la necesidad de profundizar y fortalecer esa educación, porque de ello depende salvar lo más preciado de la humanidad: el hombre mismo.1

Educar en valores, es la acción planificada, intencionada, orientada y controlada que ejercen la familia, la escuela y la comunidad, mediante el ejemplo personal en las actuaciones de los adultos responsabilizados con el encargo social de la formación de las nuevas generaciones.1

Para educar en tal sentido, se requiere la participación activa y consciente de todos los factores sociales que rodean al individuo, el barrio, los vecinos, los amigos y las instituciones, quienes no pueden estar al margen de esa educación, pues acogen al individuo en la medida que avanza en su madurez y lo integra socialmente.1

En Cuba la educación y formación en valores es el resultado de una tradición de aquellos que en el pasado nos legaron su ejemplo personal, sus inquietudes revolucionarias y sobre todo, el sentido de justicia, humanidad y libertad.1

La universidad médica se enfrenta día a día a cambios sustanciales de sus procesos formativos. Para lograr este propósito debemos continuar trabajando por una institución que sea humanista, científica, innovadora, productiva y de excelencia, pero además profundamente comprometida con el proyecto social cubano, todo lo cual se expresa en los diversos modelos de formación.

Nuestro sistema educacional trabaja en el reforzamiento de los valores fundamentales que se sustentan en líneas generales en el Programa Director orientado por el Comité Central del Partido: honestidad, patriotismo, laboriosidad, dignidad, justicia, solidaridad, responsabilidad, humanismo y honradez.2

Ningún contenido que no provoque emociones, que no estimule nuestra identidad, que no mueva fibras afectivas puede considerarse un valor. La formación de valores constituye un problema pedagógico complejo solamente comprensible a partir de un análisis psicológico de la naturaleza del valor en su función reguladora de la actuación humana.3

El fin supremo de la educación cubana es formar personalidades integral y multifacéticamente desarrolladas, que sean constructores activos y conscientes de la sociedad, y que además de un adecuado desarrollo cognitivo, posean un desarrollo físico, ético-moral, estético, político-ideológico y patriótico militar. Sólo cuando los valores constituyen motivos de la actuación del sujeto se convierten en verdaderos reguladores de su conducta.3,4

Tanto los valores más trascendentales para una sociedad, como los valores más específicos, son reflejados por cada persona de manera diferente en función de su historia individual, intereses, capacidades, quiere decir: que no siempre los valores jerarquizados oficialmente por una sociedad como los más importantes, son asumidos de igual manera por los miembros de la misma. Esto ocurre porque la formación de valores en lo individual no es lineal ni mecánica, sino pasa por un complejo proceso de elaboración personal, en virtud del cual, los seres humanos en interacción con el medio histórico-social en el que se desarrollan, constituyen sus propios valores.3

En la edad juvenil la educación de valores adquiere una importancia extraordinaria, ya que en estos momentos existen mayores posibilidades para la consolidación de valores que funcionan con perspectiva mediata, posición activa, reflexión personalizada, flexibilidad y perseverancia en la regulación de la actuación.5,6

La educación de los jóvenes no se le puede encargar solamente a la escuela; la familia y la comunidad tienen su responsabilidad. En la institución educacional el maestro es el máximo responsable de la educación de sus alumnos, la clase ofrece múltiples alternativas y posibilidades para lograrlo. En su desarrollo se deben efectuar los ajustes necesarios entre los contenidos que se imparten y las características del grupo hacia el cual se dirige la situación social en que viven, así como el medio familiar de cada estudiante.

En la medida que el docente universitario conozca y manifieste con su ejemplo personal qué es un valor y cómo regula la conducta del estudiante, estará en condiciones de propiciar su formación y desarrollo en el proceso enseñanza-aprendizaje.

El amor a la profesión, la responsabilidad y la honestidad, constituyen valores esenciales en la actuación de un profesional competente. La solidaridad humana es una de las armas que más debe esgrimir un profesional de la salud, ya que, vida es salud y sin ella no es posible llevar a cabo ninguno de los objetivos que se tracen los seres humanos.

La ducación en valores es un proceso continuo que comienza con la atención y educación del niño en la familia y se extiende a la universidad, hasta llegar a la educación postgraduada.

La calidad en la formación profesional depende no sólo de los conocimientos y habilidades que desarrolle en el currículum universitario, sino también de los intereses y valores que regulan su actuación profesional.

De esta manera, un estudiante universitario es responsable no porque conozca la importancia del valor responsabilidad o las circunstancias lo obliguen a ser responsable, sino porque sienten la necesidad de actuar responsablemente. La responsabilidad en este caso, define un motivo de la actuación.

En la labor cotidiana que despliegan los autores de este trabajo han podido apreciar que existe una diversidad de estudiantes en cuanto a vías de ingreso, procedencia, nivel sociocultural y diferencias en la formación de valores por lo que surge la siguiente: ¿Existen debilidades en los estudiantes de Enfermería Emergente en el desarrollo de valores?

Los autores del trabajo opinan que la formación del nuevo modelo de profesionales de la salud, la consolidación de los valores, actitudes y comportamientos éticos acorde con los principios del humanismo y el socialismo, es imprescindible y consustancial al desarrollo científico-técnico que se quiere lograr en los estudiantes.

Por ello se efectuó un proceso indagatorio con el propósito de efectuar una caracterización del desarrollo de valores en los estudiantes de Enfermería Emergente de la sede universitaria Hospital Psiquiátrico Provincial "Dr.C. Luis San Juan Pérez”, en el período de enero a mayo del 2009.

Como resultado de esta labor se aprecia un predominio del sexo femenino y están distribuidos por igual en el grupo de edad menor de 18 años y más de 18 años. La mayor cantidad de ellos accedió a estudiar enfermería siendo desvinculados del estudio y del trabajo.

El total de educandos es incapaz de conceptualizar qué es un valor, aunque la mayor parte logra ejemplificar al menos uno de ellos. El mayor por ciento cree distinguirse por algún valor como: la honestidad, solidaridad, humanismo o justicia y más de la mitad de los estudiantes no sabe qué valor debe desarrollar.

En la encuesta aplicada se realizaron preguntas con situaciones problémicas que originaron respuestas asociadas al desarrollo de diferentes valores, por lo que se pudo constatar la presencia de humanismo y solidaridad en todos los casos. Un segundo lugar fue ocupado por los valores: laboriosidad, honradez, justicia y responsabilidad.

Se hace necesario planificar estrategias de intervención a partir del diagnóstico realizado, que permitan conocer las potencialidades e insuficiencias de cada uno de los estudiantes y poder trazar las acciones pertinentes para cumplir con la misión social del enfermero: cuidar la salud de las personas, la familia, y la comunidad, mediante un desempeño que ponga de manifiesto su sentido de la responsabilidad.

De igual modo los valores: humanismo, solidaridad, patriotismo, respeto, honestidad, modestia, abnegación, desinterés, sentido de equidad y colectivismo, resultan valores que deben caracterizar su personalidad profesional y ciudadana, en beneficio de la calidad y excelencia de los servicios de salud y de los intereses de la Patria Socialista.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Báxter Pérez E. Educación en valores. Papel de la escuela. En: Compendio de pedagogía. La Habana: Ecimed; 2006. p. 193-8.
  2. VIII Seminario Nacional para Educadores. Primera parte. Curso 2007-2008. La Habana: Pueblo y Educación; 2008.
  3. González Maura V. La educación de valores en el currículo universitario. Un enfoque psicopedagógico para su estudio. Rev Cubana Educ Med Sup. 2000;14(1):74-82.
  4. Piña León PO, Puga García A, Lorenzo Gómez EO, Piña Velásquez D, Bravo Rojas HE. La formación de valores en estudiantes de ciencias médicas mediante la práctica del baloncesto. Gac Med Espirituana [Internet]. 2006 [citado el 10 de diciembre de 2009];8(2): [aprox. 7 p.]. Disponible en:
    http://bvs.sld.cu/revistas/gme/pub/vol.8.%282%29_09/p9.html
  5. Domínguez García A. Selección de lecturas. La Habana: Ecimed; 2006.
  6. Rodríguez Méndez O. Salud mental infanto-juvenil. La Habana: Ecimed; 2006.

 

 

Recibido: 5 de enero 2010
Aprobado: 23 de febrero 2010

Dora Yanes Díaz. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente. Villa Clara, Cuba. E-mail: mariarg@capiro.vcl.sld.sld.cu



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